sexta-feira, 25 de junho de 2021

FRONTERAS: AMENAZA INVASORA O MIGRACIÓN NECESARIA

Emigración, natalidad y mortalidad podrían estar más relacionadas
de lo que imaginamos.

migracion, fronteras, seguridad pública, amenza
© ACNUR/Roger Arnold

Debido a la situación internacional denominada de "pandemia" o "crisis sanitaria", la movilidad migratoria en las fronteras del país obviamente se ha visto alterada, y en algunos pasos de frontera ha sido más significativa que otros; hasta la propia migración forzada por cuestiones políticas y económicas se ha visto reducida, especialmente en lo que tiene que ver con los pedidos de asilo o refugio.

Según lo expresado por el propio Ministerio de Defensa Nacional, en días pasados en la frontera del Departamento de Artigas se "evitaron este año 1077 ingresos irregulares", lo que evidencia la presencia de centenas de acciones tentadas para ingresar, claro ejemplo de que el país sigue siendo considerado un lugar con oportunidades con las que no cuentan algunos otros países de la región. En los días siguientes agrega que "400 mil personas han circulado por la frontera de Aceguá en 15 meses", lo que refleja una fluida movilidad legal en otra importante región fronteriza (sin desmerecer los demás puntos de ingreso al país, que presentan igual o mayor relevancia numérica), lo que hace de nuestras fronteras un lugar delicado y peligroso, pero también de trabajo y esperanza.



Se "evitaron este año 1077 ingresos irregulares", sin embargo, "400 mil personas han circulado por la frontera de Aceguá en 15 meses" sin ningún tipo de incidente.

 

 

Recordemos que "migrante" y "refugiado" no significan lo mismo. Podemos señalar que según información extraoficial referente al período 2018-2020, por ejemplo, el número de pedidos de refugio por parte de cubanos en 2019 fue un 20% menor que el registrado en años anteriores (2017 y 2018); entre tanto, el ingreso de venezolanos en busca de refugio en 2019 fue mayor que en años anteriores (160% más). Sin embargo, y por motivos obvios, como la situación de crisis sanitaria generada por la pandemia, los ingresos de extranjeros al Uruguay descendieron notablemente durante 2020 alcanzando el 80% menos de Cubanos y Venezolanos que en años anteriores, variable que se mantenía en descenso pero que según autoridades de ACNUR-ONU podrían presentar un leve crecimiento de extranjeros refugiados para este 2021, encontrándose entre ellos haitianos, congoleños, senegaleses y bangladesíes.

Podría parecer que ésta migración forzada por motivos de asilo le quita posibilidades de empleo a muchos uruguayos, reduciendo así la ya menguadas fuentes de trabajo existentes; y algunos hasta arriesgarían a decir que eso es injusto, porque muchos han tenido que migrar en busca de un mejor nivel de vida. Sin embargo también corresponde plantearse cuántos de los trabajos que realizan los refugiados o migrados al país no eran realizados por uruguayos, que desmerecían esas ocupaciones o aspiraban a una remuneración más elevada, o cuántos simplemente no tuvieron la capacidad creativa de generarlos; y mucho menos nos cuestionamos cuántos comerciantes promueven el ingreso de extranjeros a sus empresas incentivados por las exoneraciones tributarias que reciben de parte del gobierno, lo que los hace más atractivos como mano de obra barata, para el competitivo mercado laboral actual en el país más caro de la región.

Tal es así que el presidente Luis Lacalle Pou aseguró que "Uruguay tiene vocación de ser receptor de mucha gente (...) Después de la pandemia, si la cosa termina medianamente bien y rápido, creo que va haber una migración mundial y Uruguay puede ser uno de los lugares donde llegue", expresó durante una entrevista.


 

"Uruguay tiene vocación

de ser receptor de mucha gente"

 



 Ahora bien: frente a esta realidad, cabe mencionar que la natalidad en Uruguay desde hace más de una década viene en descenso sostenido y no supera la cifra de 10 nacimientos cada mil habitantes. De hecho, "en 2019 hubo casi 37.500 nacimientos en Uruguay, un tercio menos que hace dos décadas" según el Ministerio de Salud Pública; y a pesar de que la mortalidad infantil, neonatal y posneonatal ha sido reducida en los últimos años, sus efectos no parecen tener incidencia en el crecimiento del país, quizás porque la emigración de uruguayos sigue siendo también constante y creciente hacia otras partes del mundo, donde creen tener más oportunidades. Si a todo eso le sumamos los incalculables y trágicos efectos de la mortalidad debido a la presente situación, quizás una vez más, los emigrantes y refugiados -como lo fueran nuestro abuelos y bisabuelos-, sean quienes recuperen la economía de un país avejentado (máxime cuando el 43 % de los migrantes hasta 2019 tenía nivel de estudios terciarios), con una elevada pasividad y con baja probabilidad de revitalización natural, abriéndose asimismo a otras culturas, a nuevos sistemas de vida y una modernidad adaptada sus necesidades.


Richar Enry Ferreira

Fuentes:
https://www.gub.uy/ministerio-defensa-nacional/comunicacion/noticias/puestos-control-del-ejercito-artigas-evitaron-1077-ingresos-irregulares-pais
https://www.elpais.com.uy/informacion/sociedad/refugiados-rastro-local-crisis-mundial.html 
https://negocios.elpais.com.uy/noticias/uruguay-caro-problemas-detras.html
https://www.elpais.com.uy/informacion/politica/lacalle-creo-haber-migracion-mundial-uruguay-lugar-llegue.html
https://ladiaria.com.uy/salud/articulo/2020/2/en-2019-hubo-casi-37500-nacimientos-en-uruguay-un-tercio-menos-que-hace-dos-decadas/
https://www.gub.uy/ministerio-desarrollo-social/indicador/tasa-mortalidad-infantil-neonatal-posneonatal-cada-mil-nacidos-vivos-total-pais
https://www.gub.uy/presidencia/comunicacion/audios/breves/murro-dijo-para-gobierno-inmigracion-es-positiva-destaco-43-nuevos

sábado, 29 de maio de 2021

FRONTERAS, LIMITES DE VIDA Y FELICIDAD

Los límites existen precisamente para eso, para subvertirlos. La frontera es, además, un lenguaje. Y reflexionar sobre ello resulta muy emancipador”

Mar Reykiavik

frontera, Rivera, quileros, bagayeros, contrabandistas
Imagen de @DrAcosta

Periódicamente suelo reflexionar sobre temas de frontera, y si bien anteriormente me detuve a analizar la potencial implementación de un pasaporte verde y sus perjuicios jurídicos, humanos y sociales, hoy vuelvo a centrarme en un tema más cotidiano que comencé a esbozar en esa publicación, y se refiere a la materia de seguridad pública en las fronteras.

Decía que, “crecerá la inseguridad y surgirán los sistemas ilegales de trata de personas”; y esto no es antojadizo o infundado. En primera instancia, acostumbro a contraponer sentido común y lógica para argumentar, pero además, lo vemos periódicamente: cubanos y venezolanos llegando a nuestras fronteras, traídos por verdaderas organizaciones para delinquir, que sistematizan y cobran el tráfico ilegal de personas, incluso y lamentablemente con la participación de integrantes de los propios Estados, que por acción u omisión permiten que esto ocurra, y por eso entendemos que aquí como en otras partes del mundo, la existencia de más restricciones a la movilidad humana solo puede redundar en más delitos e inseguridad.

Está comprobado que cada vez que surge una norma para reglamentar una conducta ilegal y penalizar a los actores, surgen al menos tres formas más de consumación del acto regulado; por ejemplo, cuando se penaliza la venta de un X producto que venía siendo comercializado de forma ilegal, aunque se legalice (tal el caso de la marihuana en Uruguay), un grupo va a pretender seguir su práctica ilegal, otro tanto se va a ajustar a la norma y otro grupo, va a buscar el vacío o el mecanismo legal distorsionado para seguir obteniendo y consumiendo el producto de forma ilegal (con la fachada de club canábico u otro), porque el fin primigenio y superior en este tipo de prácticas es hacer dinero, obtener una ganancia y cuanto más fácil mejor; así ocurrió con los alcoholes, con los juegos de azar, etc..


“Nosotros decimos constantemente
que esto de las migraciones
es un enorme negocio para 
muchísima gente y que detrás 
de todo este sufrimiento humano
hay gente haciendo muchísimo dinero"


Ahora bien, esto no es un defecto, problema o patología social únicamente nuestra (de los fronterizos, que de un modo u otros vivimos de forma cotidiana ese tipo de práctica por medio del contrabando); es un problema mayor, que se repite por ejemplo en Europa. Tal es así que hace unos días desde España, en el sitio “La Voz de Almería”, la eurodiputada Sira Rego expresaba: “Nosotros decimos constantemente que esto de las migraciones es un enorme negocio para muchísima gente y que detrás de todo este sufrimiento humano hay gente haciendo muchísimo dinero [...[el negocio migratorio hace que mucha gente gane mucho dinero y lógicamente interesa mantener determinados puntos de tensión. Pero si estos recursos se plantean para que haya vías legales y seguras para que quien necesita llegar a Europa lo haga sin jugarse la vida, seguramente las cosas serían distintas. Nosotros insistimos mucho en que hay una política de externalización de fronteras porque hay mucha industria en torno al negocio migratorio. Si resuelves el problema migratorio, automáticamente toda la industria deja de ganar dinero”. Todo esto se agravó aun más cuando surgió el tema de la pandemia, ya que: “Hemos pagado muchísimo dinero público para adquirir vacunas que en muchos casos ni siquiera han llegado. Se ha invertido muchísimo dinero público para la investigación, y no tenemos ningún control sobre las patentes. Y hemos visto cómo los poderes públicos están velando por los intereses de la gran farmacéutica, impidiéndonos a los diputados acceder a los contratos. Esto es algo gravísimo. Han privatizado la transparencia”. Quizás por eso también quieran privatizar los pasaportes verdes: para librar de toda responsabilidad legal a los gobernantes, a la hora en que se pretenda llevarlos ante Tribunales de Justicia Internacional, por las violaciones a los derechos humanos migratorios y a la libertad de circulación de las personas.


"Se ha invertido muchísimo dinero público para la investigación, y no tenemos ningún control sobre las patentes.

Y hemos visto cómo los poderes públicos están velando por los intereses de la gran farmacéutica, impidiéndonos a los diputados acceder a los contratos.

Esto es algo gravísimo.

Han privatizado la transparencia”


Hoy es evidente que estas transformaciones sociales, legales y migratorias, no ocurren de forma casual o azarosa; tristemente, con los años hemos acabado descubriendo que siempre han existido intereses y personas empeñadas en que algunas cosas ocurran de determinada manera. Por ejemplo, hoy sabemos que la gran corriente migratoria de Europa para América, hace siglos atrás, se debió a la necesidad de poder contar con mano de obra barata y así mismo descomprimir las zonas del planeta que se encontraban superpobladas y enfrentaban crisis económicas pre o post guerra; y más cercano en el tiempo, quedó confirmado por documentos públicos que todo lo que ocurrió en nuestro cono sur en la década de los ´70 (hoy conocido como “Plan Cóndor”), fue estratégicamente delineado desde el norte, endeudando y condenando el futuro económico de las democracias a exorbitantes deudas externas. Entonces no podemos, hoy día, creer que aquí las cosas pasan por azar de la naturaleza o por casualidad, sino que debemos tener presentes los intereses que circundan nuestras vidas cotidianas y aprender a evitar su influencia directa en nosotros y en nuestros seres queridos, si queremos alcanzar algún grado de bienestar y felicidad.

Si una cosa hemos perdido, con todo esto de las redes de internet, es la medida preventiva de analizar la autoridad del emisor de un mensaje, saber si el que habla de un tema, expresa una opinión o dice algo de los #Quileros o Free Shop, sabe o conoce en profundidad de lo que habla; damos por sentado que quien sale en una pantalla es alguien de respeto, pero, generalmente en el caso de las fronteras, nunca vivió ni sabe mucho de lo que es la vida en la región, y esto va más allá de las ideología, ocupación o profesión -como dice un amigo, “zapatero a su zapatos”-, y si alguien quiere opinar, que acredite capacidad, solides y respeto para “bajar línea” o construir opinión sobre el tema, sea influencer o referente político, quienes mejor entienden o saben de los temas de frontera son los que la ocupan.

Puede que resulte difícil cambiar algunos hábitos; tal vez sea complicado desandar parte del camino, y hasta pueda ser duro empezar a cuestionarnos algunas cosas; pero es bueno y necesario empezar a buscar la felicidad en las pequeñas cosas de nuestra vida, dejar de correr la zanahoria que nos venden, y por sobre todo, empezar a pensar y entender que hay gente que disfruta y se beneficia de nuestra infelicidad, sin miedo ni temor, acabando con el terror y disfrutando la libertad y las bellezas de nuestras fronteras, emancipándonos en las fronteras, rebelándonos a eso que nos quieren establecer para beneficiar a alguien más y no a nosotros.

Richar Enry Ferreira

https://valenciaplaza.com/habitar-frontera-charla-sobre-arte-margenes-subversion
https://www.lavozdealmeria.com/noticia/12/almeria/215324/mucha-gente-gana-mucho-dinero-con-el-negocio-migratorio-interesa-la-tension 

sexta-feira, 30 de abril de 2021

LA EMERGENCIA SANITARIA Y EL PASAPORTE VERDE

La Agencia Europea de Medicamentos resolverá quien ingresa a Europa

fronteras, inseguridad, seguridad publica, pase verde, covid

Con el fin de brindar una mirada diferente a la información geral sobre la situación de pandemia en la región, y ante el deseo de devolver la movilidad de las personas a la normalidad, se ha iniciado una discusión que al principio podría ser una luz al final del túnel, y es la propuesta de un pasaporte o pase verde, que en principio debe tener validez científica, para que sus titulares estén protegidos de las enfermedades más comunes en los países de destino, y así, poder realizar las actividades a las que se mueven y evitar la sobrecarga de los servicios de salud.

Pero aquí surgen las primeros cuestionamientos a dicha propuesta: ¿cuál sería el impedimento para entrar a un país o evento, cuando el virus que provocó la pandemia ya ha estado presente en casi todo el mundo hace más de un año? ¿Por qué ese documento sería obligatorio cuando la mayoría de la población local ya está vacunada –según algunas autoridades- y solo el viajero que llega no lo está? ¿El no vacunado, representa en realidad un peligro para la salud suya o de la población local?

Es bueno señalar que Uruguay es un caso especial, no solo por su dimensión geográfica, sino también por su densidad poblacional; se logró vacunar en promedio al 1% de sus habitantes por día, lo que significa un 20% ya vacunado con la segunda dosis, aunque aun así, solo el 35% recibió solo la primera dosis, y más del 1% de los designados para recibir la vacuna de una marca específica han desistido, todo ello con una población de menos de 3,5 millones de habitantes y más de 2.5 millones de dosis adquiridas hasta el momento.

Ahora, para comprender mejor los hechos a nivel regional, es necesario tomar en cuenta una variable no menor, y me refiero a la cantidad de vacunas existentes y la densidad poblacional de los países, especialmente en la región del cono Sur, factor que varía bastante en los países grandes, donde la vacunación no supera el 15% de la población general, lo que conduce a una discriminación absurda con la mayoría que no puede o no quiere ser vacunada, sin olvidar que en ambos casos, Brasil y Argentina, las dificultades de gran parte de la población para acceder a la vacunación en estos países, se debe tanto a las distancias como a las características geográficas naturales, que son diferentes en cada región del continente.

Dado este escenario regional y las diecisiete (17) variedades de marcas de vacunas en el mercado de la industria farmacéutica, es difícil imaginar hoy la vigencia de un documento único, pasaporte verde o pase de salud migratorio internacional, que limite la movilidad solo a los viajantes inmunizados -que pueden trasladarse por turismo, por trabajo, por comercio, por necesidades familiares u otros motivos- ya que los Estados podrían estar agravando las dificultades migratorias, al tratar de manera diferente quién está vacunado y quién no, colocando a algunos sectores de la población en situación de mayor vulnerabilidad social, al dificultar aún más las ya complejas condición legal de los viajantes, pudiendo así los gobiernos, incluso, estar incurriendo en flagrantes violaciones de los derecho humano a la libre movilidad y migración de las personas. *(Art. 13 y 18 OACDH-ONU)

Incluso, aunque la comunidad europea diga que este pasaporte o pase no sería “una herramienta de discriminación”, que es solo será para informar a las autoridades, y que no será una oportunidad o licencia para espiar la vida privada de nadie -ya que los datos estarán protegidos-, porque además sería gratis; sin embargo, el mismo “solo se obtendrá con vacunas aprobadas por la Agencia Europea de Medicamentos”, tal como los han expresado las autoridades de la Unión Europea, lo que de hecho ya es discriminatorio y se transforma en una externalización de las fronteras, declinando en un agente externo, en este caso la Agencia Europea de Medicamentos, la potestad resolutoria de quien ingresa a un país o no.

 

“solo se obtendrá con vacunas aprobadas por la Agencia Europea de Medicamentos” ... una externalización de las fronteras, declinando en un agente externo, en este caso la AEM, la potestad resolutoria de quien ingresa a un país o no.

 

Si a todo esto, le agregamos además que mucha gente ya se salteó la filas corrompiendo autoridades, golpeó a otro e incluso fue a la cárcel por ese motivo, es bueno recordar que en la medida que se aumentan los requisitos para ingresar a un país y se suman dificultades en el acceso legal a un país, crecerá la inseguridad y surgirán los sistemas ilegales de trata de personas, en esas zonas grises, en la que se operarán organizaciones ilegales en las fronteras, tratando de facilitar el paso a aquellas personas que no tengan el referido requisito; habría que valorar entonces si todo esto es válido solo para saber si alguien está inmunizado o no.

Si bien es real que hoy día ésta no sería la única vacuna en el mundo requerida para ingresar a otros países, ya que para viajar a África, Australia, Japón y otros países del mundo, desde hace mucho tiempo, ya es necesario contar con ciertas vacunas -aunque en estos casos se trata teóricamente de una enfermedad y una sola vacuna es la aplicada-, sin embargo aquí tenemos una gran diversidad de vacunas para un solo virus y sus variables. No olvidemos además que en países como Alemania, Francia, Italia y España una determinada marca de vacunas no es aceptada y es aquí donde surgen más dudas: ¿cuál sería la decisión de las autoridades migratorias para un turista o viajero, que tiene el pasaporte verde emitido por su país de origen donde se vacunó con esa marca no aceptada? ¿se volverá a vacunar a la persona con la marca aceptada en el país de destino? ¿Es inútil la vacunación realizada en el país de origen? ¿Puede suceder lo mismo con una misma persona en todos los países a los que viaje y en donde no se reconocen la marca de vacuna aplicadas en el país que emitió el pasaporte o pase?

Surge así otra incógnita: ¿que ocurre -sintomáticamente hablando-, con las personas que acaban siendo sobreinmunizada? Porque estás vacunaciones siempre ocurre sin el análisis serológico previo, tanto en Uruguay como en el exterior, entonces: ¿podría esto ocasionar mayores daños físicos a los dosificados -sea porque ya posee su inmunidad natural activa o por la sobre carga inmune aplicada por la excesiva vacunación-, o alguien da garantías de que no ocurrirá nada grave con esas personas?

Sin dudas todavía hay mucho más incertidumbres que certezas, pero también se necesitará más información, información que no todos los países brindan a los ciudadanos, ya que muchos de ellos ignoran las condiciones óptimas necesarias para ser vacunados, desconocen los componentes biológicos de las vacunas y sus efectos o no saben si ya no portan el virus a la hora de ser vacunados. Quizás se deba a que los Estados y las propias farmacéuticas se desentienden y liberan de toda responsabilidad jurídica o penal, o quizas se debe a que los acuerdos secretos y reservados, entre los gobiernos y las industrias. La cuestión es que así están dejando a la población en desventaja y desprotegida, exigiendo el consentimiento informado y apelando a la libertad responsable de cada uno para vacunarse, cuando, como y con algo que no conocen.

Si no hay vacunas suficientes, si algunos ejerciendo el derecho sobre su cuerpo se niegan, y a otros se les dificulta saber cual marca inocularse, porque se apela a una “obediencia debida”, que ya no es aceptada ni por los Tribunales de Justicia militar o policial, para pretender imponerle a los ciudadanos la vacunación compulsiva, con que autoridad los Estados tratan a los ciudadanos como si fuera soldados o coboyos, cuando la gran mayoría de ellos no puede ser responsable de algo de lo que no está absolutamente consciente o preparado para comprender en todas sus dimensiones.

Richar Enry Ferreira

quarta-feira, 21 de abril de 2021

CIERRE DE FRONTERAS

¿De qué hablamos cuando decimos “que se cierren las fronteras”?


fronteras, sociedad, contrabando, quileros, seguridad, inseguridad
 Desde hace algunos días se viene escuchando, en diversas tiendas políticas, voces que piden el terminante cierre de fronteras para “frenar los  niveles de contagio”, como si poseyeran estudios científicos y/o fácticos que certificaran la influencia de dicha población flotante en la salud pública.

Para entender mejor la real dimensión del planteo, es necesario preguntarnos qué son las “fronteras” que se quieren cerrar, que función cumplen en nuestra vida cotidiana y cómo se implementaría dicho “cierre”, si es que eso es viable. Digo esto, porque sería muy irresponsable plantear una medida de tales características, si no se tiene conciencia cabal de sus efectos y consecuencias a corto, mediano y largo plazo, tanto a nivel económico, social, de seguridad como de salud humana.

Si las fronteras son “los territorios conformados en torno a los límites geográficos, determinados a través de accidentes geográficos o líneas imaginarias acordadas por los gobiernos de los Estados”, es evidente que desde ya no nos estamos refiriendo a puertas, como la de la Ciudadela, ni a acceso únicos y exclusivos por donde se puede evitar el traspaso de personas, bienes o servicio de forma sencilla. Pero es más grave aún ese planteo, ya que estigmatiza y castiga a los pobladores de dichas regiones, como si éstos fueran los culpables del mal que azota a la sociedad; quienes preconizan estas medidas, valiéndose de su idealismo mágico, creen poder exorcizar los males haciéndolos desaparecer, y con ellos frenar el avance invisible de un mal del que ni los capitalinos ni los fronterizos pueden estar a salvo, como si unos pudieran sobrevivir sin los otros.

Parecen no entender que por las fronteras ingresa gran parte de los que se consume en el país, y que sin esas aperturas fronterizas no sólo les sería difícil la vida a los propios fronterizos que aquí habitan –ya que familias se dividen vidas de un lado y otro, habitantes de un país se asisten en los centros médicos de un lado y otro, comercializan de un lado y otro-, sino que también se le haría la vida más difícil a esos otros que no viven en la frontera, pero que compran los vehículos importados, que comen de importados que entran por las fronteras, que se visten y medican con todo lo que por allí pasa.

Ni las dictaduras más duras en la región lograron cerrar herméticamente nuestras fronteras; y sin embargo, hay gente “más papista que el Papa”, gente más represora que los golpistas, gente más dictadora que los mismos dictadores, que gusta de aplicar el rigor y la represión, sin entender que de llevar adelante sus planteos, nos moriríamos todos en poco tiempo, y no a causa de un virus, sino por la incapacidad de reaprovisionamiento, porque no me imagino un “cierre de fronteras” con aeropuertos y puertos abiertos, y sin embargo de ellos no dicen nada.

Un profesional y comerciante de una ciudad fronteriza, del lado brasileño, con respecto a las probabilidades de contagio en la frontera decía hace poco en un medio capitalino: “insisto que nada tiene que ver con el ciudadano que viene a hacer turismo de compras en la región”; por su parte, el presidente del Centro Comercial Regional de Chuy, Jefferson Muniz, ha sostenido en diversas oportunidades que la solución NO ES cerrar los comercios legales y establecidos, que generan mano de obra formal.

Ahora, si las autoridades de gobierno entienden que ese es el camino correcto, la población fronteriza no tiene más que aceptar o rebelarse, acatar y recibir la asistencia social estatal o incumplir y salir a buscar el pan, morir o vivir; las opciones no son muchas y cada día son menos, ya ni los propios legendarios quileros están pudiendo sobrevivir con las trabas sanitarias impuestas en las fronteras, que por otra parte de nada han servido, porque no han reducido los “índices de contagio” y sólo han coadyuvado para aumentar el estado degradado y paupérrimo que ya venían experimentando las poblaciones del interior profundo que limitan con el vecino país, Brasil.

Hoy que el tema de la integración regional y el comercio con el exterior vuelve a estar en las tapas de las noticias, bueno sería volver a discutir de qué modo ese acuerdo comercial llamado MERCOSUR puede ayudar a reducir estas desigualdades sociales y comerciales de las fronteras, que día a día enfrentan un crecimiento desmedido de multinacionales y sociedades anónimas, que se llevan el poco capital sin dejar mucho o nada a las ya pobres poblaciones fronterizas, y pensar si una política espejo u otro modo de comercialización más liberal no podría ayudar a mitigar los daños experimentados, ya no sólo por una balanza comercial desfavorable, sino que ahora también agravados por una crisis sanitaria que dejará secuelas, en algunos casos irreversibles, en gran parte de la población no capitalina.

Qué bien le haría al país dejar de mirarnos el ombligo y empezar a atender con más vehemencia las dificultades del “resto” de la patria.

Richar Enry Ferreira


terça-feira, 13 de abril de 2021

A 50 AÑOS DEL INICIO DE UN DESASTRE AMBIENTAL

El mismo permanece allí, intocado por el hombre, luego de hundirse

con 222 Toneladas de sustancias químicas


Éste próximo 13 de abril, se conmemora 50 años del encallamiento del navío “Taquarí” sobre la Piedra Negra, en el grupo de Islas de Torres, frente al Cabo Polonio, en Rocha, cargado de 222 Ton. de diversas sustancias químicas, desde Texas con destino a Buenos Aires, y hasta el día de hoy se desconoce mucho más de lo que se sabe, pero su protagonismo no se limita al día del evento, el que a pesar de no causó pérdida de vidas que lamentar, quedó marcado en la historia de una región de América del Sur por sus supuestas consecuencias ambientales posteriores.

Durante décadas, nuestros mares vienen siendo utilizados como basurero o como deposito industrial, y eso lamentablemente no nos sorprende, es ahí donde toma relevancia este hecho y las evidencias recabadas en tal sentido, analiza y cuestiona, la directa y única responsabilidad de la carga del “Taquarí”, con respecto a la crisis sanitaria y ambiental ocasionada a partir de aquel martes 13 de abril de 1978, en gran parte de Rocha, en todo el litoral de Rio Grande del Sur y probablemente hasta Sao Paulo, donde pobladores de la zona costera presentaron fuertes afecciones pulmonares y respiratoria, por la que gran parte de la fauna marina, tales como millares de mariscos, miles de peces y hasta decenas de animales de gran porte aparecían muertos en la costa, incluso mascotas domésticas murieron por el “fuerte gas” proveniente del mar, el cual no se descarta pueda haber causado incluso la muerte de algún habitante de la región costera, pero que los gobiernos de la época dieron en llamar de “marea roja”, un episodio natural sin responsabilidades para nadie.

Muchas de esas cuestiones están siendo investigadas y tratadas con la mayor seriedad y rigor, en un libro a publicar en breve, para todos aquellos lectores ávidos por historias de naufragios pero también para aquellos interesados en el estudio del medio ambiente marino de la región, a fin de que se conozcan evidencias documentales y artículos de prensa de la época que revelan elementos que hasta el día de hoy quedaron en el olvido o permanecían desconocidos.

Entre algunos aspectos se detalla: cuáles era las características técnicas del navío “Taquarí” de bandera brasileña acusado de contaminar las aguas oceánica de forma fatal, que trasladaba específicamente en sus bodegas, como una nave moderna para la época con equipamiento computarizado pudo chocar y quedar escorada frente a un Faro durante siete años a la vista de todos, como fue que la tripulación de cuarenta y tres hombres logró ser rescatada sin lesiones, que declaró la tripulación con respecto al motivo del accidente, cual fue el destino del Comandante y su tripulación, que acciones adoptó la aseguradora, que medidas adoptó la Armada Nacional frente a dicho evento y que pasos siguieron las relaciones diplomáticas de cara al rescate del navío y de su carga, así como que incidencia tuvieron las Dictaduras de la época en el Continente y cuanto influyeron las multinacionales, en expansión en la región, en el tratamiento del navío y su carga.

Como sociedad necesitamos rever estos episodios y llegar lo más cerca de la verdad que nos sea posible, debemos interesarnos en saber qué y cómo ocurrieron los hechos, para así evitar que tales desastre ecológicos, ambientales y humanos se vuelvan a reiterar, cuidando de nuestros mares, pero también de nuestras vidas y la de las futuras generaciones.

Que la memoria sea nuestra señal de alerta ante la inconsciencia de algunos, el despropósito de otros y el desinterés otros tantos.

Richar Enry Ferreira

 Webinario en YOUTUBE: "A 50 AÑOS DEL INICIO DE UN DESASTRE AMBIENTAL" 

Canal 8 de Rocha: https://www.youtube.com/watch?v=VfUQwEhJrsI
Entrevista RADIAL: https://anchor.fm/richar-enry-ferreira/episodes/Entrevista-DIFUSORA-ROCHENSE-evs9de