terça-feira, 17 de novembro de 2020

MIGAJAS DE LA TORTA

Hace algún tiempo ya, desde nuestra mirada, venimos tratando el tema fronterizo, y no porque seamos los adalides de los quileros, ni porque tengamos intereses en el contrabando o porque pensemos que alguien va a cambiar algo en la frontera, sino intentando aportar modestamente al cambio desde nuestro lugar como nativos y residentes de la zona.


Imagen de Darly Borges

Hace varios años, desde el Departamento de Tacuarembó unos ciudadanos libertarios resolvieron incursionar en política dentro del Partido Nacional con el Lema “Un bagayero, un patriota”; pero tenían más que un slogan disruptivo: planteaban una idea, aportaban un proyecto con base y aporte desde la ciudadanía, propuesta que aún defienden y por la que siguen trabajando Atilio Amoza y Juan Manuel Rodríguez y expresan: "el contrabandista está jurídicamente en la categoría de delincuente por un tema de que no hay un trámite sencillo para la importación" […] "La actividad es comercial, consiste en comprar mercadería en determinado territorio, transportarla y venderla en otro. En la esencia no es una actividad que tenga un daño. Queremos abrir el debate y que se cree un mecanismo sencillo acorde a las dimensiones comerciales de Tacuarembó para que se pueda realizar" (1).


Con la incursión de “Cabildo Abierto” en la esfera legislativa, desde Artigas, su referente local explicaba la nueva propuesta y decía: “El proyecto trata de achicar esa brecha para que el sector comercio se pueda desarrollar mejor, y evitar que la gente se pase al otro lado de la frontera a hacer sus compras. Se busca disminuir los precios que el consumidor paga para que el comercio sea más competitivo” […] y define que el objeto es “establecer un régimen jurídico especial de comercio fronterizo para las micro, pequeños y medianas empresas (Mipymes) instaladas o por instalarse, en zonas de frontera del país” hasta 20 kilómetros desde los pasos de frontera.” (2)

Ahora, hace algunas horas o días, un Diputado Suplente del Partido Colorado, y también del Departamento de Artigas, propone: “una canasta básica alimenticia para la frontera” en estos términos: «consideramos oportuno promover la desgravación de una lista acotada de productos que integran la canasta básica familiar y de otros productos cuyo uso es indispensable en los tiempos que corren, y cuyo valor en los comercios de los países vecinos es sustancialmente menor». (3)

Mientras tanto el ex Intendente de Cerro Largo (gobernante por 10 años), ahora electo Senador por el Partido Nacional, entiende que las fronteras “son un espacio de oportunidades para el país”, y pide “medidas inteligentes y no más aduana o represión para el contrabando de frontera”: «Estamos sufriendo muchísimo las consecuencias de la falta de competitividad de los productos en frontera. Esto no se arregla con más aduana, con más represión, esto se arregle con medidas inteligentes». (4)

Ahora, cuando analizamos fenómenos regionales como este, necesitamos entender que hay cuestiones que son endémicas, históricas y tradicionales, y que por más que hayan pasado decenas de gobernantes desde el origen de la Patria, siguen sin ser resueltas; por otra parte, hay temas que son heredados y se arrastran desde hace algún tiempo, como lo es la desocupación, la informalidad y el analfabetismo (o bajo nivel educativo); y finalmente hay temas que son actuales y esos son los requieren soluciones más urgentes porque la gravedad de la situación lo requiere, y para eso no basta con buenas ideas, ni con acciones “samaritanas”, que por más que se acostumbre a hacerlo, no le va a cambiar en nada la vida de la gente; de canastas alimenticias y buenas intenciones está empedrado el infierno, podríamos decir parafraseando el dicho popular.

De poco sirve repartir las migajas del Estado entre los más necesitados, si no tratamos algunos de esos problemas que generaron, generan y generarán la actual situación; y no me refiero a la pandemia, sino a la falta de poder adquisitivo, a la falta de libertad de comprar donde es más barato, a la falta de trabajo y al hambre de los que viven en las fronteras si no les damos la posibilidad de que se ganan su sustento con dignidad. Sería más “inteligente” dejar de hacer política con las necesidades de los contrabandistas, quileros o bagayeros, y ponerse a trabajar juntos, todos los legisladores de los departamentos fronterizos, sin importar color político, en busca de una solución definitiva; y no les pido que cambien la historia y reconozcan que se perdió el tiempo sin hacer nada, AHORA PUEDE SER EL MOMENTO DE CAMBIAR DE VERDAD Y SALIR ADELANTE CON MÁS INVERSIÓN, SIN BARRERAS IMPOSITIVAS Y SIN CONDENA PENAL.

Entonces mi pregunta final es ¿por qué no se puede pensar en Asambleas Ciudadanas en las distintas ciudades de frontera para saber que quiere y necesita la gente? Y me podrán decir que hoy por la pandemia no se puede aglomerar gente, pero perfectamente se pueden abrir canales digitales para la discusión y votación de la ciudadanía, donde el pueblo se pueda expresar, proponer y resolver que es lo que quiere, lo que necesita y cree que se merece para cambiar una realidad histórica que ha sido negada por intereses ajenos a los pobladores de la frontera.

Richar Enry Ferreira


EL OBSERVADOR





1 - https://www.montevideo.com.uy/Noticias/Lista-de-Lacalle-busca-legalizar-el-contrabando-y-su-eslogan-es-Un-bagayero-un-patriota--uc722044

2 - https://www.xn--lamaana-7za.uy/agro/cabildo-abierto-presento-proyecto-de-ley-para-impulsar-el-comercio-fronterizo/

3 - https://www.republica.com.uy/proponen-una-canasta-basica-alimenticia-para-la-frontera-id798965/
4 - https://www.carmeloportal.com/58375-botana-pide-medidas-inteligentes-y-no-mas-aduana-o-represion-para-el-contrabando-de-frontera

SOCIEDAD COMPLICE

"Cada pueblo tiene el gobierno que se merece", es así...


Las elecciones Municipales realizadas en los últimos tiempos –tanto en Uruguay como en Brasil- nos han planteado una vez más un cuestionamiento que las civilizaciones occidentales arrastramos hace varios siglos: la DEMOCRACIA, ¿es elegir y ser elegido? ¿Es sufragar o votar cada cinco años? ¿Es elegir al menos malo o al que más me conviene? ¿O ES MÁS QUE ESO…? 


Se nos enseñó y lo enseñábamos en nuestras épocas de docente, que el origen etimológico de la palabra era griego, que significaba “gobierno del pueblo” o “popular” y que en sus inicios (S. VI a.C.) la democracia no era como la conocemos hoy día, ya que las mujeres, los esclavos y los extranjeros no podían votar, y la asamblea de ciudadanos sólo la integraban unos pocos; por lo tanto, si ya desde sus orígenes, el nombre “democracia” resultaba ambiciosos o falaz, ¿cómo podemos creer que si no hacemos nada por cuatro o cinco años, la “democracia moderna” va a funcionar como era el ideal ateniense? 

Analizando algunas realidades de la región y recordando las palabras de George Orwell: "Un pueblo que elige corruptos, impostores, ladrones y traidores, no es víctima, es cómplice"; ¿qué es lo que hace que estas palabras nos resulten tan actuales, a pesar de que fueron escritas y transmiten una visión de principios del siglo XX?. ¿No será que las sociedades modernas aún no hemos aprendido que la responsabilidad la tienen los pueblos sobre su propio presente y futuro?. ¿Cómo es que un escritor y periodista pudo comprender eso hace más de 150 años, y nosotros aún hoy día seguimos creyendo en un mesías o mahdi (salvador en el que creen cristianos y musulmanes)? 

Por lo tanto, considero que tal vez sea oportuno cuestionarnos si de verdad existen ciudadanos víctimas, rehenes o “pobres de mí”, y empezar a preguntarnos cuanto hicieron/hicimos/hice por ser gobierno de mi presente y futuro, cuánto tiempo dediqué cuidar de mis intereses (no sólo de lo que me da dinero), de aquello que ahora digo y creo que me importa, de lo que ahora motiva mi molestia o queja contra el otro u otros? 

En nuestra sociedad, en las asociaciones civiles, barriales, municipales y hasta estatales, no hay victimarios, autores, o acusados de acciones que nos perjudican, nos avergüenzan, o deploramos; HAY PERSONAS, que por su disposición para ocupar ese lugar, con sus defectos y virtudes, están allí PORQUE ALGUIEN LOS ELIGIÓ, porque los ciudadanos, mujeres/hombres/lgbt, negros/blancos/aborígenes, todos los ciudadanos legales habilitados para votar -porque eso sí, ahora todos tienen derecho y ninguno puede decir que no puede participar- TODOS PUEDEN ELEGIR, aunque no todos podemos ser elegidos. 

En conclusión, creo que podemos ser demócratas de verdad y participar todos los días, ya no cada 4 o 5 años, o podemos optar por descreer de este sistema de construcción de gobierno y omitir la faceta política de nuestras vidas y vivir en paz, sin quejas, ni acusaciones, sin insultos ni reclamos, RESPONSABLES DE NOSOTROS MISMOS, CONSCIENTES DE NUESTRA REALIDAD Y CONSTRUYÉNDOLA A DIARIO, con nuestras ideas, con nuestros aportes y con nuestras acciones.

Richar Ferreira


sexta-feira, 10 de julho de 2020

HACIENDO MEMORIA

Muchos años y tantas cosas vividas, 24 y 12.




El pasado 5 de julio se cumplieron 24 años de mi ingreso al Instituto policial, junto a otra veintena de personas, unos que ya no están en este mundo y otros que han dejado la fuerza, los menos por voluntad propia, por acción externa los más.

Pero los años pasan y la evaluaciones llegan: año y medio en Seccional 16 (Rural), año y medio en Seccional 1era, seis años en Administración de Jefatura y un año y poco más entre la Seccional 6ta y 11ra. de la Jefatura de Policía de Cerro Largo. Luego vinieron años interesantes en la capital (Montevideo), Seccional 13ra. y 8va., desde patrullaje a pie, pasé por móviles, oficinas jurídicas, policía comunitaria, y todas ellas dejaron sus enseñanzas.

Hace tiempo he dedicado mis energías y trabajos a la lucha sindical, convencido de que el sindicalismo es la herramienta que los trabajadores policiales deben tener y defender, para hacer valer sus derechos, para reivindicar lo que sienten que se merecen y lo que la norma habilita pero los intereses ajenos y de terceros no permiten que ejerzan, por ejemplo en el área de la salud laboral, especialmente en el interior del país, donde las Jefaturas más se parecen más a un "Feudo" manipulado por un semi-dios impune, que a una Jefatura Política de Policía.









Vi a muchos hombres fuertes llorar por injusticias cometidas por el sistema (enviándolos a cárceles de máxima seguridad por defender el derecho a agremiarse); vi a otros llorar sepultando a su compañero asesinado cobardemente de un disparo en la cabeza (caso Oseas Pintos, donde el autor del ingreso a la cárcel del arma que le dio muerte permanece impune, y nadie dice nada); me tocó estar con otros en el Juzgado, acusados de asesinar (cuando lo único que hicieron fue defender su vida y la de su compañero). Marché con miles que reclamaban por el pago de sus haberes, cuando el gobierno de Rio Grande del Sur parcelaba y atrasaba los salarios públicos; estuve con compañeros del interior que volando de fiebre y con tremendo malestar no eran atendidos por Sanidad Policial sólo por ser del interior y no contar con la debida cobertura en la capital; ví padres del interior alegrarse porque sus hijos ahora podían tener un lugar donde alojarse con seguridad y a muy bajo costo en Montevideo (cuando junto a Etchepare y Pina creamos el Residencial Estudiantil para familiares de policías); también fui expulsado de dependencias policiales por informar y asesorar a colegas, denuncié e informé en la prensa cientos de veces (incluso a precio de haber sido solicitada mi destitución de la Fuerza por parte de un jerarca), vi corrupción y corruptos ir y venir, certeza de la impunidad absoluta y complicidad de muchos, incluso de la propia Dirección de Asuntos Internos.

Muchos años pasaron y sé que todo no ha sido en vano; sin sanciones graves, sumarios o procesos y sin ser un "Super Policía", hice mi trabajo y ayude a otros a realizarlo de la mejor forma, dando todo. Internacionalizar la lucha por la defensa de los derechos y las libertades ha sido mi objetivo en estos últimos años, y por eso llegué hasta lugares donde nunca hubiera imaginado... El que entendió que solo juntos y unidos se sale adelante, bien; el que no lo entendió y antepuso otros intereses, lo lamento; hice amigos y enemigos, los primeros menos que los segundos.

Pero lo más importante que siento haber logrado, ha sido la democratización de la discusión en temas de seguridad pública y ciudadana; haber entendido que así como nuestra patronal no lo sabe todo, nosotros los trabajadores, tampoco sabíamos todo, y para eso necesitábamos nutrirnos de los conocimientos técnicos y teóricos, para que junto con nuestra sapiencia pragmática, derivada de la labor de combate al delito y lucha por la seguridad, pudiéramos conformar saberes que le aportaran transformaciones beneficiosas a la población en general.



No creo que sea momento de medir logros; sólo puedo decir que no es fácil, no es fácil avanzar, no es fácil evolucionar, porque los intereses políticos se imponen, porque las voluntades del corporativismo de la oficialidad muchas veces no lo permite, o simplemente porque no estamos preparados para cambiar, para asumir determinadas responsabilidades y evolucionar, los otros ni nosotros. La vida sigue y veremos qué nos depara el mañana, pero hasta hoy hemos sabido cumplir. Que podríamos haber hecho más y mejores cosas, sí es cierto; pero también es verdad que podríamos haber sido muchos más los que dábamos la pelea: la comodidad nos ha ganado, la apatía nos ha superado y la indefensión aprendida nos derrotó.

Salú Policía Nacional, salú movimiento sindical latinoamericano y del mundo, juntos podemos!

NOS ESTÁ VENCIDO EL QUE PELEA, FUERZA Y POR MUCHOS AÑOS MÁS!!!







Richar Ferreira

sábado, 27 de junho de 2020

Adelanto EL POBRE QUE VA POR PAN

Adelanto del documental: EL POBRE QUE VA POR PAN 


En el se recrea el proceso creativo del artista Nicolás Fariña, de la ciudad de Melo, la selección del material, la elaboración de las piezas y su visión del tema; además, participan del mismo, profesionales del medio exponiendo una visión histórica y legal de los contrabandistas, y como no podía faltar, también está la palabra de ex-quileros que contrabandearon a caballo, en bicicleta, en moto y a pie.

Agradecemos el apoyo de todos lo que participaron, y de aquellas personas anónimas que hicieron posible la realización de este material, esperamos sea de vuestro agrado, les invitamos a compartir una parte de la realidad social y laboral de la frontera, una faceta cultural e identitaria de una región marcada desde su origen por la presencia de los bagayeros transgresores y rebeldes.

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Richar Enry Ferreira - ART IMAGE 

sexta-feira, 19 de junho de 2020

LOS QUILEROS Y SUS ALTERNATIVAS

Que podrían hacer si no fuera eso

Hasta el cansancio se ha discutido en diversos ámbitos -académico, legislativo y hasta regional-, desde hace ya varios años, sobre cómo tratar el tema contrabando, cuáles son las alternativas que tienen los quileros y cómo entender o cambiar esa realidad de frontera. 




Ex-contrabandistas co-protagonistas del corto-documental EL POBRE QUE VA POR PAN
Desde abril 2019 el Diputado Gerardo Amarilla, electo por el Departamento de Rivera, viene proponiendo la despenalización del contrabando –evitando así que simples jornaleros entren en contacto con el mundo del tráfico ilegal de alto porte y elevado peligro en las cárceles-, lo que permitiría tratar a los quileros como trabajadores y no ya como delincuentes, estableciendo o determinando el Estado cuáles serán los topes legales por los que un cargamento será considerado falta o delito. 

Por otra parte, el Contador Atilio Amosa de Tacuarembó, viene proponiendo desde hace un tiempo la regularización al tránsito de mercadería, bienes y servicios en la frontera, teniendo en cuenta que el propio estatuto del Mercosur impone la libertad para el comercio de ellos, aunque desde 1991 eso no ha sido implementado; de ésta forma, los quileros dejarían de pagar impuestos en el vecino país (los pagarían en el Uruguay), y a su vez podrían legalizar el trabajo de trasiego de mercadería -lo cual reduciría el índice de 50% de informalidad y el 45% de desocupación-, igualándolos a la condición de importador y pudiendo actuar individual o conjuntamente entre un grupo de ellos. 

Desde nuestro humilde lugar, hemos venido proponiendo que se discuta, se transforme y se adecue la educación en zonas de frontera, porque no sólo se observa en dicha región el problema del analfabetismo -índice que duplica la media nacional del país del 1,5% y un 3% sin estudios universitarios-, sino que lo que es más triste aún, estas área del país padecen las consecuencias de la limitada mentalidad capitalina, donde los programas y sistemas educativos que se transmiten y aplican son los que se elaboran para el área metropolitana, que muchas veces no son viables ni contemplan las necesidades y particularidades de los habitantes de la frontera, especialmente de los jóvenes que con frecuencia deben migrar, no sólo en procura de trabajo sino en busca de un estudio que les permita creer que pueden vivir en su ciudad de lo que les gusta o saben hacer mejor (o en su defecto se vuelven quileros). 

Pero claro está que nada de esto es viable, correcto o adecuado si se realiza a espaldas de los quileros, si se gestiona o resuelve detrás de un escritorio, en la capital o por algún diplomático de saco y corbata que nunca pisó ni vivió esa realidad in situ. Si en verdad se pretende buscar un cambio y transformar esta realidad, necesariamente deberán de ponerse en práctica los mecanismos democráticos de participación para consultar, escuchar y darle un lugar a los pobladores involucrados en el tema, ya que no es plausible evidenciar un futuro distinto ni mejor, para ellos o para sus familias, si todo sigue igual, o peor aún, si esas transformaciones sociales vienen impuestas, desenganchadas de la realidad y desprendidas de todo afecto identitario y de respeto por la cultura local. 

Desde el arte y la cultura estamos dando el primer paso, exponiendo la realidad, recuperando y revalorizando parte de la identidad y la cultura fronteriza, presentando propuestas y alternativas de cambio, porque creemos que no es justo ver morir a personas que sólo van a buscarse el pan. Ahora, cualquier posible cambio real únicamente se logrará con la participación de todos aquellos involucrados directa e indirectamente con la frontera y los quileros, porque todos de un modo u otro tenemos o tuvimos alguna vinculación real con el tema. Negarlo es de hipócritas, desestimarlo es de necios: el interior también existe y en la frontera se vive otra vida que es imposible continuar ocultando.