Hace un tiempo expresaba algunas opiniones referidas “la enfermedad humana de la confrontación”(
https://docs.google.com/document/d/1fNSnFBhspvX0iBTHqfJQXqmZU0citG06NjY5A-PUmIM/pub), hoy, en esa misma línea de pensamiento y reflexión quisiera entender algunos conceptos que se pretenden transmitir como correctos o válidos, pero que a mi humilde entender, no son más que una deformación de lo que las sociedades históricamente han buscado.
Últimamente, más de un gobernante, ha expresado su legitimidad para realizar algunas transformaciones por medio de decretos y hasta de proyectos de ley, en base a la mayoría de votos obtenidos en elecciones celebradas de forma libre, y con eso se jactan de ser democráticos, pero, sus iniciativas normativas son limitantes de las libertades más esenciales y atentan contra el verdadero sentir de la democracia. Es decir, que de la forma que estos ven las cosas, luego de ellos asumir el gobierno, nos tenemos que bancar lo que sea que hagan y digan, por 4 o 5 años, solo porque las mayorías electorales los eligieron; debo recordarles que por ejemplo en Uruguay, casi un 15% de los habilitados a votar no votó, y del 85% restante los hoy gobernantes obtuvieron el 51%, por lo tanto, y a pura matemática ellos representan solo el 42.5% de los votantes, y esto es dejando de lado a los adolescentes que en el futuro deberán regirse por las leyes que se aprueben.
Esto, me parece, es solo una visión distorsionada de la democracia, es lo que en la década del 90´se llamaba DEMOCRACIA NO LIBERAL, y con esto no me estoy refiriendo al liberalismo comercial -ese que hasta el día de hoy siguen haciendo sin importar el signo político del gobierno que esté de turno, y si no, porque siguen privatizando servicios y bienes estatales?-, me refiero a la libertad humana, a la que está plasmada en la Declaración Universal del Hombre y del Ciudadano de 1789, los derechos humanos son inalienables (que nacen con nosotros), irrenunciables (que no podemos por nuestra voluntad o la de un tercero renunciar a ellos), imprescriptibles (que no caducan ni cesan nunca hasta la muerte), ningún derecho puede ser limitado o coartado por decretos o leyes de personas que transitoriamente están en el gobierno, les guste o no.
Ahora, con todo esto qué es lo que logran, además de confrontarnos, generarnos más miedo, al Estado, al otro que puede denunciarnos, a la Policía que puede reprimirnos, y a nosotros mismos que podemos tener ideas o ganas de hacer cosas prohibidas pero que no afectan a nadie que no quiera; ejemplo de ello son las nuevas limitaciones al uso de las redes sociales, ahora ya no solo coartan la libertad de expresión en la calle o en el trabajo, que como derecho social tenemos todas las personas para ejercer los derechos sociales y laborales, ellos van más allá, pretenden impedirnos de expresar con libertad nuestra opinión porque dicen les afecta, daña la institucionalidad, e inestabiliza la sociedad en la que vivimos -como si esta fuera estable, pacífica y equilibrada.
Nuevamente acuden al miedo, al terror, al desprecio por los otros para imponer el régimen de terror que le conviene solo a los que tiene el poder, para legitimarse en él y para consolidarse por el tiempo que dure este tiempo de “terror”; como lo dijo Franklin D. Roosvelt “
la libertad de expresión, la libertad religiosa, la libertad de vivir sin penuria y la libertad de vivir sin miedo” ESAS NO LAS SABEN RESPETAR NI TRABAJAN PARA ELLO.
Que el miedo no nos ciegue, nos cáye o impida reclamar a esos que gobiernan el respeto por lo que es nuestro y que nunca deberían habernos quitado, mano a mano, cara a caro, por las redes sociales, por los medios de prensa y por medio de las organizaciones sociales que las personas hemos constituido para expresar nuestras voluntades, digámoslo a los cuatro vientos que LA LIBERTAD ES NUESTRA Y LOS DERECHOS HUMANOS SON DE TODOS, el miedo es de ellos, que se lo queden y lo usen con los que puedan darle el valor que ellos necesitan para mandar sin respeto.
Y aclaro, opino y opinare siempre, porque es mi derecho, a quien no le guste lo que publico tiene todo el derecho a opinar, pero nunca a impedirme analizar la realidad que veo, no pretendo coincidir ni quedar bien con nadie, solo intento ser crítico y constructivo, dialéctico en el más puro sentido, como foca no soy ni me pagan para lamer botas de nadie, espero que mis humildes palabras ayuden a pensar y actuar de la mejor forma.
Espero que tengamos la fuerza necesaria para luchar por defender la autonomía y dignidad, en contra del poder coercitivo del Estado, SEAMOS LIBERALES COMO EN AL ANTIGUA GRECIA, PERO TAMBIÉN DEFENDAMOS EL IMPERIO DE LA LEY, LA SEPARACIÓN DE PODERES Y LA SALVAGUARDA DE LAS LIBERTADES FUNDAMENTALES.
Editorial de: Richar Ferreira Sec.RR.II.-USIP_PIT-CNT