segunda-feira, 17 de agosto de 2015

Por la sindicalización de los uniformados argentinos...

Con la misma responsabilidad con que viaje a Brasil el mes pasado, en esta oportunidad y con el respaldo de la Asociación de Policías de Rocha (ASPRO), y en mi calidad de Secretario de Relaciones Internacionales de la Unión de Sindicatos Policiales del Uruguay (USIP), viaje a Argentina donde tuve el placer de ser invitado a comparecer a la audiencia oral y pública en la Suprema Corte de Justicia, que el Sindicato Policial de Buenos Aires (SIPOBA) tenía para el pasado 13 de agosto, en calidad de “amicus curiae”, es decir amigo del jurado (expresión latina utilizada para referirse a presentaciones realizadas por terceros ajenos a un litigio, que ofrecen voluntariamente su opinión frente a algún punto de derecho u otro aspecto relacionado, para colaborar con el tribunal en la resolución de la materia objeto), respaldado por la experiencia de sindicalización policial en Uruguay. Humildemente, no solo considero que la pelea por los derechos humanos y la dignidad de los trabajadores de la seguridad pública de toda latinoamérica, no tiene límites geográficos o políticos, sino que es una dura batalla a dar por derechos resignados durante años a los gobiernos de turno, los cuales han denigrado la calidad de estos trabajadores y sus familias; la misma, no solo tiene un significado especial para SIPOBA, como para el compañero Nicolás Masi -que durante 26 años ha peleado por el acceso al ejercicio de este derecho, siguiendo este expediente por más de 18 años, en la órbita laboral y judicial-, sino que nos importa a todos, ya que la postura gubernamental del gobierno argentino es contraria y tangencialmente opuesta al ejercicio de dicha libertad como ocurre actualmente en otras partes de América.
Luego de comparecer a dicha audiencia y de escuchar atentamente los argumentos expuestos por todas las partes, se percibió de parte de los Ministros de la SCJ, al menos en su mayoría, una voluntad proclive a legalizar el ejercicio de la sindicalización policial; igualmente, algunas cosas quedaron muy claras, por ejemplo: que “los trabajadores policiales son seres humanos”, “que tiene derechos”, y que “la constitución no se los prohíbe” que un Convenio de la OIT solo establece que “se podrán reglamentar por las leyes de cada país”, y que ante la ausencia de esta reglamentación, acudiendo a los Principios Generales del Derecho, la Suprema Corte de Justicia puede dictar sentencia que siente un precedente jurisprudencial supletorio para tal caso, lo cual ahora solo resta esperar.
Posteriormente, y en calidad de veedor internacional, fui testigo del acto fundacional de la organización de segundo orden denominada Unión de Sindicatos de Policías y Penitenciarios de la República Argentina (USIPPRA), la misma se constituyo con organizaciones de clase que tiene en gestión el reconocimiento de dicha personería ante el Estado, entre las cuales estaban los compañeros de Córdoba, de Mendoza, Entre Ríos y Buenos Aíres. Fue un orgullo presenciar un acto de unidad verdadera entre la clase, y nos comprometimos, como USIP y cómo persona, a dar todo nuestro respaldo para esta nueva etapa de construcción y crecimiento que se inicia, no solo de unidad nacional, sino también, de formación y expansión de la lucha por los derechos, las mejores condiciones de trabajo y la dignidad salarial, legalizados y reconocidos por el Estado, una vez emitido el fallo final de la Suprema Corte.
Ahora, solo resta confiar en la independencia de poderes, en la autonomía del Poder Judicial, y en el sano criterio que sus Ministros tendrán a la hora de resolver; pero, esto no acaba acá, sino que recién comienza, ésta lucha nos debe encontrar unidos ahora más que nunca, ya que mientras nuestros hermanos avanzan en Argentina, acá en Uruguay retrocedemos, y ahora ya no solo nos quitan a los trabajadores policiales la libertad de expresión (Ley 19.315, art. 37-lit. A), sino que además, NOS PROHIBEN el derecho a la huelga, en vez de regularlo como lo dicta el Convenio 87 art. 9º de OIT, desconociendo que LOS DERECHOS SON INALIENABLES, IMPRESCRIPTIBLES E INSTRANSFERIBLES, y no creo que ningún trabajador policial le haya cedido al gobierno sus derechos a la libre expresión como a la huelga en ningún término, será entonces esto una cuestión a trabajar y pelear para los días venideros.
Por otra parte, se recibió la invitación de colectivos sindicales argentinos para sumarnos a la Confederación de Trabajadores Estatales (CLATE), de lo cual se tomó nota y ahora se gestiona ate los compañeros de USIP, para que sean estos los que resulevan que camino seguir y hacia donde llevar la organización sindical nacional, con referencia a las demás organizaciones sindicales de América Latina.
Finalmente y casi sin pensarlo, fuimos invitados a participar del Programa televisivo “3P” Tercera Posición, que conduce Rolando Graña en A24, canal de cable de América TV, el cual considero fue muy productivo, a pesar de lo dinámico y escaso de tiempo, junto a Nicolás, durante una hora pudimos expresar una línea de pensamiento y trabajo que demostró seriedad y responsabilidad en el manejo de las libertades sindicales, expusimos nuestras realidades de las dos orillas y expresamos razones de peso que avalan la necesidad de la sindicalización policial para toda la sociedad.
A todos gracias, por el apoyo y el respaldo recibido en esta tarea de representación, confiamos que el rumbo adoptado por ésta Secretaría ha sido correcto, y esperamos poder seguir contando con el aval de toda la clase trabajadora de la seguridad pública de América Latina, para que nuestras reivindicaciones lleguen a los ámbitos más altos de poder, nacional e internacionalmente hablando, y así, haciendo conocer la realidad de los Policías y Penitenciarios de nuestros países, podemos , todos juntos forjar un futuro mejor, para la clase y nuestras familias.
A los compañeros de ASPRO-USIP Y SIPOBA-USIPPRA… mil gracias!!!

 
 

 
 











  

  










Video de AUDIENCIA

Programa "Tercera Posición"

Prensa 







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